Timber by EMSIEN 3 Ltd BG

Vida Sacerdotal - Vocación sacerdotal y motivaciones

Después de la profesión religiosa, los oficios que dan más felicidad son otros ligados al cuidado de los demás.

¿Qué responderíamos si nos preguntarán cuál es la profesión que causa mayor felicidad y satisfacción? Pensaríamos que los trabajos más prestigiosos o con mayores ingresos de dinero; tal vez la de un médico o la de un abogado…

Según un estudio del National Opinion Research (NORC), un organismo independiente, la felicidad y la satisfacción tienen poco que ver con la fama y el salario y mucho con la ayuda al prójimo, el cuidado a los demás y con la expresión de la propia creatividad. Y lo más sorprendente del estudio es que los que encabezan ambas listas son nada menos que los miembros del clero (sacerdotes y diáconos).

Sí, la encuesta va contra corriente pero son las respuestas de los protagonistas. Lo cual también es noticia. El estudio realizado en Estados Unidos acumula información de tres décadas (de 1972 a 2006) y se ha realizado sobre una muestra de 50.000 personas. En puestos cercanos a los de los eclesiásticos se encuentran bomberos, educadores, artistas, profesores, escritores, administradores del sector de la enseñanza y fisioterapeutas. Médicos y abogados aparecen en la lista pero después del puesto número 12.

Repercusiones: el testimonio arrastra

Ordenaciones sacerdotales. Basílica de San Pedro (Vaticano)Obviamente los resultados arrojados no se quedan en meras estadísticas o números muertos. El hecho de constatar la vida ejemplar, coherente, alegre, generosa o desinteresada y el amor que ponen en sus respectivas labores pastorales no dejan indiferentes a quienes les rodean por muy anticlerical que sea el ambiente.

Parte de esa no indiferencia es el estímulo al que son movidos miles de jóvenes y no tan jóvenes anualmente cuando aceptan la vocación sacerdotal o religiosa.

Según datos del Anuario Estadístico de la Iglesia Católica la cifra de sacerdotes aumentó 0,3% en los últimos cinco años (rasgo acentuado en África y en Asia donde el incremento ha sido de 19,2% y 14,9% respectivamente). Los sacerdotes diocesanos han aumentado de 265.782 en 2000 a 269.762 en 2005, los diáconos permanentes han aumentado de un 24% a un 28% en América y Europa mientras que los candidatos al sacerdocio se sitúan, respecto a la población católica, en una media mundial de 103 por cada millón. Las mujeres no se quedan atrás, actualmente son 760.000 tan solo las religiosas profesas (42% en Europa y con un incremento constante en África y Asia).

Beneméritas órdenes y congregaciones religiosas como la de los franciscanos, jesuitas y salesianos siguen encabezando la lista de las familias religiosas “punteras” que más vocaciones consiguen anualmente en el mundo. Pero no se quedan atrás otras más jóvenes como Lumen Dei, los misioneros combonianos, los legionarios de Cristo o las misioneras de la caridad de la Madre Teresa.

Webs para contagiar felicidad y satisfacción

La Iglesia católica en Inglaterra y Gales ha experimentado un crecimiento en el número de vocaciones gracias, entre otras cosas, a las campañas de promoción y publicidad que han incluido la puesta en marcha del portal calledtoday, un sitio donde se pueden ver en detalle la vida de cinco personajes reales (un sacerdote, dos religiosas, un monje y un laico consagrado) hechos comics a la manera de los manga japoneses. Según la oficina nacional para las vocaciones este es el cuarto año que aumenta su número: de 28 en 2003 a 44 en 2006.

Recientemente, seminaristas hispanos estudiantes de teología en el Saint Menrad en Indiana, lanzaron una nueva web (http://desdeelseminario.blogspot.com) para promover las vocaciones de hispanoparlantes en Estados Unidos. El sitio es dirigido por el diácono Ernesto Reynoso de la diócesis de Phoenix y ofrece posd casts donde los jóvenes seminaristas narran el origen, desarrollo y estado actual de su vocación respondiendo a tabús frecuentes que se plantean al momento de discernir sobre la misma.

Ciertamente ni el sacerdocio ni la consagración religiosa masculina o femenina son una mera profesión; pero la catalogación bien sirve para lo que se sienten interpelados a preguntarse “¿y por qué yo no?” y responder luego con generosidad. De hecho parece que sigue habiendo muchos dispuestos a no identificar solo dinero y fama con satisfacción y alegría, ni a sacrificar la posibilidad de darse gratuita y enteramente.

Quizá sea eso: que aún en medio de un ambiente hedonista haya quienes no quieran vivir la soledad que produce el egoísmo que las más de las veces tiene su origen en el dinero y la fama.

Fuente: Forumlibertas.com, junio de 2007

Busque en este sitio

Recomienda este artículo

Hazte fan

Libro recomendado

¿Nos casamos o nos vamos a vivir juntos?