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Autora:
Claudia Soberón |
Fuente:
Zenit, servicio de 11 de junio de 2008 |
"Me dí cuenta de que estaba vacío".
Lo cuenta el famoso actor y productor Eduardo
Verástegui, que tuvo una fuerte conversión
al catolicismo después del rodaje de una
película en Hollywood.
El
joven Verástegui, originario de Xicoténcatl,
pequeña ciudad al norte de México,
en el estado de Tamaulipas, vive desde hace siete
años en Los Ángeles, California.
Verástegui es actor de la película "Bella",
un filme a favor de la vida, ganadora del Festival
de Cine de Toronto como mejor película
y del premio latino "Smithsonian Latino
Center", seleccionada en varios festivales
de cine de prestigio en América y Europa.
En esta entrevista concedida
a Zenit en Roma ha querido revelar el hecho
que cambió su
vida.
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| Camapanario en una iglesia |
-¿Cómo fue tu conversión?
-Verástegui: Después de 10 años
de carrera me di cuenta que me faltaba algo pero
no sabía qué, me sentía
en un laberinto sin salida, queriendo usar la
salida pero no sabía dónde estaba,
me sentía vacío.
Muchas veces la sociedad
nos dice que si no llegamos a la cima de la
montaña y no
somos alguien y no tenemos reconocimiento y éxito,
entonces somos unos fracasados.
Lo que yo pensaba que me
iba a hacer feliz y me iba a dar paz y que
me iba a hacer un hombre completo y pleno pues
resultó que era
una mentira, estaba siguiendo una mentira.
Y de ahí nace este deseo y esta convicción
de hacer un cine diferente que borre la imagen
negativa de los latinos que Hollywood se ha empeñado
en perpetuar desde los años 40 hasta el
día de hoy y le hice una promesa a Dios
de que jamás volvería a trabajar
en ningún proyecto que ofendiera mi fe,
mi familia o mi comunidad latina.
-¿Cómo nace tu productora "Metanoia
Films"?
-Verástegui: Nace la idea de formar una
productora de cine llamada "Metanoia films" con
la misión de producir películas
que tengan el potencial no solamente de entretener
a la audiencia sino de hacer una diferencia en
nuestra sociedad, elevando, sanando y respetando
la dignidad del ser humano. Películas
que toquen el corazón de la audiencia
y que eleven el intelecto de la audiencia hacia
lo bueno, lo bello y lo verdadero, lo excelente.
Así que le puse Metanoia films a la compañía
que formamos unos amigos porque fue lo que yo
experimenté, una metanoia. La palabra
metanoia en griego significa conversión.
-¿Cómo afecta esto a tu proceso
de conversión?
-Verástegui: En algún momento
se me cruzó por la cabeza irme de Hollywood,
irme de misionero, dos años a la jungla,
al Amazonas, a ayudar a los pobres, a trabajar
como misionero para discernir a ver qué quería
Dios de mí, de mi vida.
Y a limpiar este polvo
que traía mi alma
de tantos años de vivir una vida mundana,
así es que vendí todo y antes
de irme a la jungla un sacerdote muy amigo mío,
el padre Juan Rivas, fue el que me aconsejó no
irme porque me pedía que estos dos años
que yo quería dar como misionero en la
jungla en el Amazonas, los diera en Hollywood,
porque él me decía que Hollywood
también era una jungla.
Él me dijo: te tienes que quedar aquí,
aquí fue donde Dios te tocó, aquí fue
donde Dios te abrió los ojos y no estás
solo porque Dios más uno es un ejército
y Hollywood no le pertenece a los estudios, le
pertenece a Dios y tenemos que recuperarlo y
aquí te me quedas, así es que
obedecí, me quedé ahí y
unos años después formamos esta
productora, Metanoia Films. Y el primer fruto
de este compromiso y de esta promesa que se hizo
se llama: Bella (la película, ndr).
-¿Qué papel tiene María
en tu vida personal y profesional?
-Verástegui: No hay palabras para describir
la grandeza de la Virgen María, es mi
madre, es la mujer más bella, es mi morenita,
mi madrecita, mi mamita , mi todo, mi guía:
mi madre.
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